Por Leyson Ponce
COMPOSICIÓN COREOGRÁFICA I
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La presente unidad currícular COMPOSICIÓN COREOGRÁFICA I ha sido elaborada desde la concepción del aprendizaje práctico filósofico en
estudios dirigidos a estudiantes de danza de la Mención Intérprete.
Se ha
integrado dentro de la práctica de la danza contemporánea como un concepto que
intenciona y conforma una propuesta experimental
creativa con múltiples reflexiones y significaciones. Bien sabemos lo complejo
de la conceptualización de lo que es crear en la danza, pero desde el cuerpo que
tenemos al cuerpo que somos: hay puentes tangibles, aún cuando Platón diferencia
cuerpo y alma como realidades antagónicas. Por ello, del Mito de la Caverna retomo la necesidad filosófica de traer el
conocimiento como luz a la oscuridad, es decir el rol del pedagogo, el que
enseña para la vida y no del profesor que instruye, principalmente porque en la
creación se debe fomentar la autonomía creadora.
Existen maravillosas experiencias y teorías sobre el cuerpo como
la Euritmia, la Expresión y Esquema Corporal, la Biodanza, Dalcroze, Alexander,
Bartenieff y Laban, entre otros. Todos ellos nos han permitido escribir una
historia de la liberación del individuo a las múltiples trabas de la vida y de
las significaciones que hacemos de ella.
Este deberá ser un proceso de
enseñanza/aprendizaje enfocado en la
experimentación corporal basada en la construcción de sentidos. A su vez,
esto nos confrontará en la necesidad de dialogar
expresando, concientizando, el proceso creativo en las respuestas individuales y grupales de los
estudiantes cuando accionan con las ideas a través del cuerpo y el movimiento y
se lleven a cabo transformaciones psíquicas y corporales. Lo
importante es rescatar la naturalidad y sensibilidad de cada alumno y una
vez con la confianza en mano, apuntar a nuestros objetivos para experienciar un
recorrido didáctico que nos vuelva objetos y sujetos de las propuestas y
desafíos planteados.














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